Un maestro es como un padre, nunca podemos devolverle lo que nos entregó, nos da vida, la verdadera vida que es vivir despiertos, al compartirnos su sabiduría. Este viernes 4 de junio se elevó el alma de probablemente el maestro más importante que he tenido, A. Esteban Acuña, un hombre dulce, cariñoso, fuerte, sabio, apasionado y muy generoso con sus saberes.
Lo conocí un verano en mi primer taller de Numerología Kabbalística. Su consciencia, su humildad, su sabiduría me inspiró, a ir por el camino que mi alma había escogido, me animé por fin a renunciar al trabajo que tenía en ese momento, para emprender una vida con propósito. De ahí no paré por muchos años de seguirlo en sus clases y talleres, participé de su sueño que fue crear la Fundación Kabbalife, me siento honrada y bendecida por dejarme ser parte de su vida.
Como maestro nos hacía pensar, nos hacía hacernos las preguntas correctas, recuerdo con mucha nostalgia las Clases de «La Luz Secreta del Zóhar», eran muy profundas, yo salía alucinando, porque descubría maravillas, eran un orgasmo intelectual-espiritual, y así eran sus clases, sus talleres, te inspiraban, te hacían ir por más, yo quedaba con hambre y sed de más sabiduría.
Esteban fue un maestro y también un amigo, de los mejores, de esos que puedes hablar cosas profundas, reírte, llorar, cantar, bailar, discutir y tener diferencias. Estaba siempre ahí con una palabra, un abrazo, una sonrisa cuando más lo necesitabas. Y era un hombre completo, colega diseñador, artista, amante de los cómics, baterista, gran lector. Ayer le rendimos un homenaje espontáneo (online) fue muy emotivo, creímos que seríamos unos pocos, y antes de empezar, 30 minutos antes ya había gente esperando para entrar a la sala, que permitía un máximo de 100 personas, la sala llegó a tope, muchos quedaron afuera lamentablemente. (Más abajo dejo el link de este primer homenaje)
Estaban sus padres, amigos de su infancia, padres de sus amigos, estudiantes, amigos de la música y artistas, compañeros en el camino de la espiritualidad, sus padres, su hija, su hermosa hija Analía que dijo unas sabias palabras que me tocaron, porque había estado en automático desde el viernes, aún no pudiendo asimilar. Cuando terminamos el homenaje, me puse a ver la grabación y recién ahí pude dimensionar este «TzimTzum» que fue la muerte de mi amigo y maestro. Tocó la vida de muchos, haciéndola más amable y consciente.
Este TzimTzum (Big-bang) para mí fue un golpe duro, que todavía estoy integrando en mí. Porque se fue alguien muy valioso. Si pudiera decirte algo ahora amigo es: «gracias, gracias, gracias, eres, sin duda, mi maestro preferido», sin ti mi vida no sería lo que es ahora, tu paso por mi vida, me marcó, me encaminó a mi esencia, a mi alma. Gracias por tanto, gracias por el portal que abriste con tu partida, un portal de amor, unidad y sabiduría. Te imagino en la Yeshivá con los Tzadiks (justos) revelando secretos y compartiendo tu luz. Te llevo en mi corazón y en cada recuerdo.
Te amo amigo, hoy y siempre.
Coté
Enlace grabación homenaje:
https://us02web.zoom.us/rec/share/pA6Ss6pgYQ4z9OEuvLtOL6EC-B8JZbp9Z8BOiEbS1mo8A6gv5tviIQV8MyyOX8xk.-mDsgTYm9kBi8v2b (Código de acceso: ^jEe@@9i)
